Lo estamos trayendo fino, y lo estamos trayendo gordo también.
Está privao, mareao, al borde de la lipotimia.
Viejuno, viejuno.
Toma puñetazo rápido.
Voy a sacar la leña al patio, que tengo el perrete asomando el hocico.
Espera, espera, que le voy a dar una hostia de padre.
Lo moruno es oportuno, porque no huele a chotuno.
Debajo el turbante, lo llevo brillante… Y almidonado, y almidonado.
Ay, como voy, con los huevos colganderos, modelo Talibán, no me aprieta el pantalón.
Tengo regomello.
Estoy asobinao...
Esto es más grande que América...y más que Asia.
Está cartoniano, se le ve el cartón.
¿Dónde vas tunante?
Hijo mío, pon la boca así, como si fueras a beber.
Deme un penique, que yo sabré qué hacer con él.
Hace la colección de cascos romanos, y se los pone.
El Cola Cao... arde.
Zurrir mierdas con un látigo.
Te huele la boca como a un perrete chico.
Seguiré caminando con las nalgas bien altas.
Estarse al sopesquete.
Eres un poco gilipollicas, ¿no?
Le tira a los palomos.
Aquí hay un árbol, aquí hay un río. Se cae el árbol, salpica el río. Que te den por culo.
Viva lo rancio.
Voy a ganar mucha panoja.
¡Aaay! Que ties mas mala idea… ¡Pááájaro!
Oiga señor... traigo aquí... mandanga... cosa fina.
Hueles a Caldofrán.
Mira, he escrito la palabra culo.
Hasta luego, Culillo tintorero.
No te digo na y te lo digo tó.
Efectivamente y no.
Claro, si joven eres, pero eres muy antiguo, mira qué tupé llevas.
jueves, enero 06, 2011
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