sábado, diciembre 11, 2010

Cartas a la intrascendencia.

Hoy es uno de esos días.

Uno de esos en los que te levantas pensando en lo mismo que pensabas cuando te acostaste y lo mismo con lo que has soñado, al menos, durante tres noches seguidas con sus días.

Hoy es uno de esos días en los que echas de menos con toda tu alma los besos que no han sido, las conversaciones que nunca existieron y las miradas que, seguramente, jamás tendrán lugar más que en los sueños en vela.

Uno de esos días en los que piensas: "Como alguien esté tan aburrido como para leer esto voy a empezar a levantar sospechas a las más audaces de todas las mentes que me rodean ".

Uno de esos días en los que la historia se repite. Otra vez.

Uno de esos días en los que esa esperanza se mezcla con esa otra esperanza, de igual dirección, pero de sentido opuesto, en un "mingling" poco consistente.

Uno de esos días en que presentas a alguien nuevo a tu amigo el blog: Blog, Mullach; Mullach, Blog.

Uno de esos días en que te sientes inferior a todo cuanto aspiras, sólo con mirarte en el espejo.

En fin, uno de esos días en los que decides intentar saltar el muro otra vez para ver lo que hay detrás, con mucha suerte no nos volveremos a estrellar.