La compasión es el deseo de que todos los seres sensibles se liberen del sufrimiento y de sus causas. Como el amor, nace de considerar que la felicidad y el sufrimiento de todas las personas tienen la misma importancia. En cambio, en caso de piedad, hay una diferencia de poder que no existe en la compasión. Con la piedad, nos consideramos superiores y tenemos concesdencia y falso afecto, nos apiadamos de aquellos a los que consideramos inferiores. Por el contrario, la compasión es muy directa e igual. El sufrimiento hay que eliminarlo sea de quien sea y, si tenemos la oportunidad de ayudar en mucho o en poco lo haremos.
Por ejemplo, cuando pisamos una espina, nuestra mano la saca y venda el pie. No dice: "¡Pie, eres tonto! Te he dicho que mirases donde pisabas, pero no lo has hecho. Ahora tengo que curarte. ¡No olvides que me debes un favor!". ¿Por qué no "piensa" así la mano? Porque mano y pie forman parte del mismo organismo y se ayudan con naturalidad y sin pensárselo. Del mismo modo, si nos consideramos parte del mismo organismo de toda la vida sensible, nos acercamos a los demás como si fueran nosotros. Ése es el tipo de compasión que intentamos desarrollar mediante la práctica.
Por supuesto, aunque normalmente escribo aquí mis reflexiones, esta no es mía simplemente me gustó y me muestro de acuerdo con ella. Por favor quien tenga algo que decir (bueno, cfítico, malo...) que lo deje en un comentario y que no se corte a la hora de ponerme verde si considera que tiene que hacerlo.
Volveré a escribir pronto.
Thubten Chodron: Budismo para principiantes. Alianza editorial, Madrid, 2002.
martes, febrero 07, 2006
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